jueves, 8 de enero de 2015

¿Qué nos anima a coger un libro?


  Los niños nos dicen que un libro les atrae por su título, por su portada, por el resumen que suele venir en la parte posterior del libro, pero sobre todo, lo fundamental es la recomendación de algún amigo. 

Un factor importante, que apenas se tiene en cuenta pero que es muy sencillo de poner en práctica, es el de acercar a los niños los libros de lectura para el ocio. Libros que pueda tocarlos, ojearlos, iniciar su lectura y si no les gusta rechazarlos. 

Si existe este contacto y el mediador que se los ofrece, habla de la lectura con sincero entusiasmo y además si esta persona está cualificada para escoger adecuadamente los libros que se van a poner al alcance de los niños, será muy difícil que estos, en algún momento, no encuentren "su libro" ese libro que les llevará a desear leer otro y después otro.

Los comportamientos del niño tampoco difieren tanto de los del adulto. La recomendación de un amigo, es la causa estrella de por qué se lee un libro.


Los adultos tenemos autonomía para poder acceder a los libros libremente. El niño, prácticamente siempre, accede al libro a través de mediadores, que pueden ser: padres, maestros, bibliotecarios, libreros, etc.

¿Por qué es importante leer?



La lectura además de proporcionarnos información nos educa creándonos hábitos de concentración, reflexión y esfuerzo. Asimismo, nos hace disfrutar, nos entretiene y distrae, evitándonos la sensación de aburrimiento.

Una persona con hábito de lectura estará mucho más predispuesta al aprendizaje durante toda su vida y mantendrá en forma sus capacidades intelectuales.

Haber adquirido una buena comprensión y fluidez de lectura, tener afición a la lectura, es algo más que tener un pasatiempo estupendo. Esta afición garantiza un correcto desarrollo de la persona y le proporcionará mayores posibilidades de éxito en todas las facetas de su vida.

La lectura ayuda al desarrollo y perfeccionamiento del lenguaje. Mejora la expresión oral y escrita y proporciona una mayor fluidez de lenguaje. Aumenta el vocabulario y mejora la redacción y la ortografía. 

La lectura nos permitirá mejorar durante el período de escolarización, cualquier materia, desde la Física hasta las Matemática o la Historia. 

Pensando en el futuro, deberemos haber conseguido un buen hábito lector, para que no nos encontremos con ningún problema, en el desarrollo de nuestra profesión, ya que para cualquier especialidad se requerirá de una buena práctica lectora que nos permita actualizar nuestros conocimientos para hacernos más competentes día a día.

La lectura mejora la comunicación, nos facilita la expresión y por tanto las habilidades sociales. 

Además, facilita la comprensión hacia los demás, ya que en nuestras lecturas contemplamos el universo humano a través de otras mentalidades, que son los diferentes autores que leemos.

También aprendemos a valorar las consecuencias de los distintos comportamientos humanos ante los problemas que se nos plantean en la vida.

Es una herramienta fundamental para facilitar cualquier trabajo intelectual ya que nos permitirá desarrollar habilidades como: memorizar, esquematizar, comparar, definir, argumentar, observar, etc.

La lectura irá aumentando nuestro bagaje cultural, a lo largo de toda nuestra vida.

Ampliará nuestros horizontes, permitiéndonos viajar y ponernos en contacto con otras épocas y civilizaciones; con otros países y sus diferentes gentes, tradiciones y costumbres, sin movernos de nuestra habitación. 

Como resultado de un mejor conocimiento del mundo, perdemos prejuicios y nos volvemos más tolerantes con lo diferente. 

Asimismo, nos vuelve más seguros, menos temerosos y vulnerables, ya que habremos desarrollado nuestro sentido crítico y tendremos más argumentos para defender nuestras ideas.

La lectura es una afición que, si hemos conseguido sembrarla correctamente, no nos abandonará nunca. Pasaremos momentos, en los que leeremos más y otros menos, pero siempre nos consideraremos lectores aficionados.

La lectura no tiene edad, es un "deporte" que se puede practicar siempre. No tiene edad ni condición, salvo por minusvalía, en concreto visual o mental. Podremos practicarla casi en cualquier lugar y nos librará de algunos de los males de nuestro tiempo. 

Nos aliviará el sentimiento de soledad, nos evitará convertirnos en consumidores compulsivos y nos llenará el vacío de una vida superficial basada exclusivamente en lo material.


En conclusión la lectura nos hará más libres y felices.